miércoles, 14 de abril de 2010

Viridiana.

Quiero dedicar esta canción a un buen amigo. Hemos hablado mucho esta semana y aunque todavía le quede alrededor de un mes para tomar un avión hacia Tijuana, quería decirle que, aunque siga pareciéndome una locura, apoyo su periplo mexicano y le deseo lo mejor. Espero que por lo menos en alguno de esos brindis "tequileanos" que seguramente tendrá, se acuerde de un servidor y se tome un trago a mi salud.

"Yo no buscaba amores mercenarios
y ella no era la venus de Buñuel,
pero el tequila de los solitarios
sabe mejor contigo, mademoiselle.

Y dos rondas más tarde la besaba
y tres besos después me convenció,
y en un meublé por horas que alquilaba
ahorita les diré lo que pasó."

1 comentario:

Mr. Peel dijo...

No dude del brindis bajo la luna mexicana con don Julio Reposado; las palabras del brindis ya están pensadas, pueden leerse en la primera página de Moby Dick: "Pero tragaos las lágrimas y arriba los corazones, hasta el mastelero de sobrejuanete; pues vuestros amigos, que han partido antes, están dejando libres los cielos con sus siete círculos, y exiliando ante vuestra venida a Gabriel, Miguel y Rafael, tanto tiempo mimados. ¡Aquí sólo tocáis reunidos corazones rotos; allí entrechocaréis vasos que no se pueden romper!"